Hace unos días, la ministra de Igualdad Bibiana Aído declaró en su comparecencia en la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género del Parlamento Europeo que el Gobierno español apoyará plenamente durante su presidencia semestral la Propuesta de Directiva de Maternidad, que aumentaría el permiso de maternidad a un mínimo de 18 semanas. Al mismo tiempo, el Gobierno anunciaba que se propone fomentar la contratación a tiempo parcial, y ambas propuestas se hacían en medio de un discurso que afirma que se persigue el fomento de la igualdad y la plena incorporación de las mujeres al empleo para fortalecer el bienestar y el crecimiento económico.
La cuestión a dilucidar es si ambas propuestas van a promover efectivamente mayor igualdad entre mujeres y hombres o si, por el contrario, van a incrementar la discriminación entre ambos. Es decir, si son coherentes con los objetivos que se dice perseguir.

En mi opinión, la extensión del permiso de maternidad tal y como se contempla en la Directiva, sin mencionar el de paternidad y sin obligar a poner en marcha estrategias de promoción de la corresponsabilidad entre mujeres y hombres, no favorece la incorporación de las mujeres al empleo en igualdad de condiciones con los hombres. E incluso con toda seguridad desanimará la contratación de las mujeres, sobre todo, en los sectores o puestos de trabajo mejor remunerados y con mayores posibilidades de promoción, lo que seguiría condenando a las mujeres a ocupar empleos más precarios o, y aquí viene el segundo aspecto de la cuestión, a ocupar empleos a tiempo parcial.

Es bien sabido que para que las mujeres puedan incorporarse en igualdad de oportunidades con los hombres al mercado de trabajo y por tanto, incrementar su tasa de actividad -aún muy por debajo de la masculina-, lo que principalmente hay que hacer es, por una parte, incrementar el gasto en servicios sociales. Y por la otra, construir las condiciones que permitan aumentar la corresponsabilidad de los hombres para con el trabajo doméstico y de cuidados.

Si en ausencia de medidas de esa naturaleza se fomenta el permiso de maternidad y el tiempo parcial, lo que se logrará es generar un nicho feminizado en los mercados laborales y especializar a las mujeres en empleos que de ninguna manera llevan consigo plena autonomía personal y económica, que es el presupuesto básico de la igualdad.
Al objetivo de igualdad que dice perseguir el gobierno no se puede llegar por el camino que está proponiendo. Para alcanzarla hay que fomentar la corresponsabilidad a través de la educación y a través de medidas como el permiso de paternidad igual e intransferible y garantizar con firmeza la igualdad de oportunidades de las mujeres en los mercados evitando y penalizando todo tipo de discriminación. No incentivando la exclusividad del cuidado femenino y el empleo a tiempo parcial de las mujeres.

Y si salimos de esta crisis con más desigualdad y discriminación estaremos condenados a padecer pronto otras más graves porque su gran extensión en nuestra economía es una causa principal de la mayor debilidad que padecemos.


 

Artículo publicado en elcorreoweb.es